miércoles, 4 de junio de 2008

Por fin una noche tranquila

Eran aproximadamente las once la mañana, la plaza Aditi estaba colmada del bullicio turístico. Un joven de unos 25 años de edad y algo atractivo andaba tranquilamente entre los huecos de esos cuerpos. Estaba solo, necesitaba unas buenas vacaciones después de su duro trabajo, probador de coches. Andando tranquilamente, se fija en un joven con líneas asiáticas y caucásicas. Aunque lo que más le llamo la atención no fueron esa mezcla de facciones, ni aquellas rastas que adornaban su cabeza, y mucho menos aquel humo serpenteante que salía de un cigarro liado. Lo que le llamo fuertemente la atención fueron esos dos ojos de colores distintos, uno verde como la hierba que acostumbraba a fumar y el otro marrón como la tierra de donde nacía la hierba que se fumaba. ¿Debe de ser él? Se preguntó a sí mismo. Creo que sí. Se respondió acto seguido. Pero si me acerco no me conocerá…o quizás si…bueno me acercaré un poco, si lo es supongo que me saludará, pero si no lo es pensará que coño está mirando este idiota.

Jodeeeeeeeeee!!! Cuanto tieeeempo!!!!!!! – Gritó Jan

Ehhhhh si tio!!!!! – saludó Nico con la mano

Edward se quedó algo perplejo.

Esos dos compañeros de la infancia se pusieron a hablar de sus cosas, de sus caminos por el mundo, de lo que hacen, de lo que hicieron de sus batallitas infantiles

Pero tío que haces por aquí? – la alegría era expresada en su cara

Pues de vacaciones y tú?

Pues nada, trabajo llevando de excursión a turistas…

Por cierto este es Edward

Encanto, soy Nico

Lo mismo- contestó Edward con su característico tono algo chulero

A lo que Nico miro con cara de: y este flipado?

A lo que Jan contestó es una bandera nipona

Le mola que le den por el culo?

Ambos se rieron

Pasaron la mañana hablando y riendo. Mientras Edward consiguió comprar su ansiado teléfono móvil.

Al cabo de un rato Nico cayó en lo evidente. Me mola el porno, me muevo por festivales pornos, esa cara me suena joder pero si es el Penetrador impasible! Tampoco hizo mucho más caso a Edward, ese saludo chulesco le resbaló un poco.

Después de llamar a información, derivarle la llamada a información de España, de esta información a la central de producción Masters, de la central de masters al móvil de su mánager James Goldkey no consiguió nada más que eso un número de teléfono y un gasto desorbitado en la primera llamada desde su nuevo móvil. James no contestaba. El teléfono al que llama está apagado o fuera de cobertura, si desea dejar un mensaj… y colgó.

Edward partió hacia el hotel donde se hospedaba para comer. Nicho y Jan decidieron quedar juntos toda la mañana y la tarde, tenían tantas cosas por contarse y acordaron verse a las once dela noche para ir a tomar un par de copas.

A las once de la noche se encontraron enfrente del hotel Amanga (deidad hindú parecida al que se conoce como Eros) Cansados de salir siempre por el mismo ambiente Jan decidió llevárselos a un barrio cercano.
Se respiraba más la pobreza, ese lugar ya no estaba dirigido al turismo. La gente miraba con extrañeza a esos individuos que andaban a esas horas por la calle. Desde luego no les hacia mucha gracia. Edward y Nico se sentían algo incómodos. Tranquilos que donde os llevo seréis bien recibidos. A unos tres cuartos de hora del centro de la ciudad entraron en un bar bastante cerrado. La gran mayoría eran europeos que aprovechaban los viajes de negocios para pasar un par de días por allí. Se respiraba un ambiente cargado por el humo, y el alcohol, gente contenta, gente sin problemas.

No se dieron cuenta de que una mujer de pelo moreno, lacio, de mirada fría como el hielo, ojos verdosos, complexión esbelta, los estaba vigilando desde hacía un buen rato.

A las dos de la mañana Jan todavía les tenía deparada una sorpresa. Le costó sacarlos de aquel bareto escondido. Pero el esfuerzo valió la pena. Los llevo a un casino clandestino. Durante la noche hicieron sus apuestas. Con tranquilidad se hicieron las tres de de la mañana. Los bostezos hicieron acto de presencia.
Pero Nico quería quedarse un rato más. Una mujer de 1,76, de cuerpo estilizado, bordaba sus líneas un vestido dorado de espalda descubierta, largos tacones, caderas que quitan el sueño. Se estaba acercando lo miraba con deseo. Un mareo, una arcada, acidez, puñetazo en la zona abdominal, asco, salivación. Y vomitó, y vomitó, y vomitó. Decidieron ir a dormir. Nico estaba en un estado alcohólico bastante notable por lo que Jan decidió llevárselo a su casa.

6 comentarios:

Hibik dijo...

Ya era hora de una noche tranquila.

Por cierto aunque no tenga nada q ver lo siento pero sigo sin tiempo, asi q si jugam tendria q ser como hasta ahora si no te importa pq necesitare la tarde del sabado pa preparar cosas.

Pere dijo...

jajaja pues si ya era hora de una noche trankila XDXD

Yrespecto a lo que no tiene na que ver ok no te preocupes yo tengo preparado al menos hasta el segundo capitulo y todavia vais por la mitad del primero si llega jeje no te preocupes ta luego !!

Hibik dijo...

Perfect ahora solo falta saber si el poseedor de la casa sube. jajajaja (Risa malevola, q no malvada)

Pere dijo...

PUES ESO ESPERO EJJEJE TA LEUGO

Anónimo dijo...

Operacion leon agazapado... Hay ke burlar al enemigo, para poder konseguir nuestro objetivo. solicito refuerzos xDDDD

Saludos Edward

Pere dijo...

Entre hoy y mañana cuelgo el siguiente!!!!! es que he tenio curro y m`ha sido imposible!!