lunes, 12 de mayo de 2008

Segunda mitad del día dos: Ganando dinero fácil (parte 1 de 2)

Eh te ofrezco un trato – Jan sabía que en cualquier momento podía conseguir todo lo que los niños habían robado a Edward, pero también era consciente de que tenía poco tiempo –

Y cuál es el trato – todavía sentía el quemazón en su barriga, el ardor de los vómitos recorriendo su esófago, por suerte no le quedaba ni una gota de bilis por echar –

Tú me pagas y yo consigo tus cosas…, de acuerdo asintió Edward

De camino al descampado que daba justo detrás del hotel, Jan saca una pequeña bolsa de tela del tamaño de un mechero del pantalón. Dedo índice, dedo pulgar, un pellizco. Papel. Se enciende un porro.

Al llegar al descampado, ve donde siempre, como no, al grupo de Arunt y Sharunk…

Se acerca tranquilamente, sin prisa pero sin pausa hasta ellos…

Eh, al que habéis robado antes si me dais sus papeles y su cartera, os podéis quedar con todo el dinero que tenga,

No éramos nosotros- negaban todos con la cabeza y desviando las miradas.

Aruuunt, remarcó Jan --- Veeenga, que yo solo quiero los papeles, lo que siempre tiráis…el dinero es para vosotros


Al llegar delante de Edward Jan mueve sus manos de arriba abajo, frotándolas, diciéndole que no los ha conseguido.

Edwuard simplemente no gesticula más que retorcijones.

Tenemos un problema…si quieres los papeles hay que pagarlos.

Pero tioooo, que me estás contando…, no llevo nada encima – Le contesta Edward

Y no puedes conseguir dinero de alguna otra manera – se exclama Jan

Sin mi móvil no. Recalca

Allí, ya si que no te puedo ayudar.

Pues con mi móvil si que podría..Reforzó el actor

¿Y no te sabes ningún número de memoria?

No tío

Espera ya se, y girándose se dirigió hasta un pequeño telephon center. Edward lo siguió.

Jan pagó la llamada del número de información, la del número de los estudios, y la del móvil Cross. Una transferencia y todo arreglado, a la mañana siguiente desde cualquier sucursal bancaría con su DNI tendría el dinero.

Jan se sintió algo impaciente, dos minutos, andaba detrás de él. Lo paró…tendió su mano…

No solo le dio el documento de identidad, también la tarjeta de crédito, y los demás papeles y documentos que había en la cartera. Una vez en la sucursal Edward intentó engañar a Jan para no pagarle los 500 dólares pactados, dándole solo trescientos, Jan se percató en seguida y para evitarse problemas Edward le dio lo que faltaba.

Más caído bien- soltó Jan entre una sonrisa, te invito a cenar (a un bareto barato…se susurró en su mente

Ewduard que ya no tenía nada que hacer, asintió.


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